La experiencia de la sexualidad sagrada

En el Tantra la condición biológica de la mujer y el hombre desarrollan una psicología concreta y distinta. “Cuando uno toca un cuerpo, toca algo más que un cuerpo”. Toca la totalidad de la persona. Todo es un acto consiente, un proceso de unificación con sí mismo y con nuestra pareja, Tantra se puede resumir en este proceso:

EL SEXO SE TRANSFORMA EN AMOR Y EL AMOR EN MEDITACION

¿Qué es el Tantra Yoga?

A partir del siglo IV surge en la India un movimiento filosófico, esotérico y espiritual que habría de ejercer una considerable influencia en el hinduismo, el budismo y otros sistemas soteriológicos no sólo de la India, sino de distintos países de Asia, y que unos 500 años después condujo a la creación del Hatha Yoga. Aunque el Tantrismo va conformándose a partir del siglo IV como un cuerpo filosófico-esotérico sistematizado, sus raíces se pierden en la noche de los tiempos y muchos de sus más significativos principios místico-iniciáticos son pre-védicos y cuentan con una antigüedad de más de cinco milenios. Algunos investigadores fijan los comienzos del Tantrismo en los antiguos cultos del periodo védico, mientras que otros detectan elementos tántricos en las civilizaciones pre-védicas de Harappa y Mohenjo Daro, del tercer milenio a.C., por lo menos.

De la fusión de elementos tántricos y yóguicos habría de surgir posteriormente el Tantra Yoga o yoga de la armonía perfecta sobre las energías.

Literalmente, el término sánscrito tantra significa “tejido”, “entretejido”, “entramado” y proviene de la raíz tan, “extender”, “expandir”. En sentido técnico, tantra significa “continuidad”, es decir, la continuidad entre el cuerpo y la mente, entre la realidad externa y la interna, entre la transcendencia y la inmanencia. Sin embargo, la definición tradicional de tantra es “aquello que extiende la sabiduría”.

El Tantra Yoga, o simplemente Tantra, combina muchos elementos de otros tipos de yoga en una gran síntesis; entiende el hombre y el cosmos como un todo unido, como una inmensa red unificada. Este yoga, íntimamente relacionado con la naturaleza y sus energías, se sirve de técnicas propias del Hatha Yoga, el Mantra Yoga y el Kundalini Yoga. Además, los tántricos utilizan la meditación en yantras y mandalas, la ceremonia nyâsa o de purificación psicosomática y técnicas para la sublimación de la energía sexual y su transformación en energía espiritual o para la instrumentalización mística de la relación sexual. En el Tantra Yoga se concede especial relevancia a los rituales y las técnicas de visualización que persiguen el despertar del poder psico-espiritual (kundalinishakti), inherente en el cuerpo humano.

El Tantra Yoga se considera a sí mismo como una nueva revelación que aspira a ser la enseñanza más adecuada para este tiempo de la Nueva Conciencia en que nos encontramos actualmente y que sustituye a la primitiva revelación védica.

En contraste con las primitivas enseñanzas, los adeptos del Tantra introdujeron una perspectiva positiva sobre el cuerpo. En el Tantra se considera el cuerpo humano como una valiosa plataforma para lograr la iluminación y por consiguiente buscan mantenerlo en excelente estado de salud a través de una variedad de medios que incluyen el Hatha Yoga.

El Tantra Yoga trabaja con el cuerpo físico y con su aspecto sutil (prânamayakosha), compuesto de energía vital (prâna). Según el modelo del Tantra, el cuerpo energético sutil contiene siete o más vórtices principales (chakra), que están alineados a lo largo de la columna vertebral. El poder de la serpiente (kundalinishakti) se despierta en el centro psicoenergético más bajo y luego debe ascender hasta la cima de la cabeza. Se piensa que este logro lleva a, o coincide con, la liberación o iluminación espiritual.

En Occidente, el Tantra Yoga se malinterpreta como una forma de libertinaje sexual. Aunque es verdad que algunas escuelas de Tantra Yoga hacen uso del ritual sexual como una herramienta de transformación, la mayoría de las escuelas Tántricas se apuntan a un acercamiento más conservador. Pero incluso las denominadas escuelas de la “mano izquierda” consideran el autodominio en materias sexuales como una virtud suprema. En todo caso, el Tantra no busca aumentar el placer al máximo, sino comprender la beatitud (ânanda) que es característica inalienable de nuestro más profundo si-mismo.

Tantra, o Tantrismo, es un término general por el cual los Occidentales, estudiantes de la espiritualidad de la India, designan un tipo particular de enseñanza dentro del Hinduismo y del Budismo. No puede resumirse fácilmente en qué consiste esta enseñanza, porque el Tantrismo comprende un espectro muy amplio de creencias y prácticas. Sin embargo, para dar una descripción simplificada, se puede decir que la mayoría de las escuelas del Tantrismo incluyen los siguientes rasgos:

  • La iniciación y el discipulado espiritual con un adepto calificado (gurú);
  • La creencia en que la mente y la materia son manifestaciones de una Realidad espiritual superior, que es nuestra verdadera naturaleza siempre presente;
  • La creencia en que la Realidad espiritual (nirvana) no es algo distinto del reino empírico de la existencia (samsâra), sino algo inherente en él;
  • La creencia en la posibilidad de lograr la iluminación permanente o liberación mientras se permanece en el estado físico;
  • La meta de lograr la liberación/iluminación por medio del despertar del poder espiritual -denominado kundalinishakti-, adormecido en el cuerpo-mente humano;
  • La creencia en que nacemos muchas veces, en que este ciclo sólo se interrumpe en el momento de la iluminación y en que la cadena del renacimiento está determinada por la calidad moral de nuestras vidas a través de la acción del karma;
  • La asunción de que vivimos en la actualidad en la Edad Oscura (kaliyuga) y que, por consiguiente, debemos servirnos de toda posible ayuda en el camino espiritual, incluso de prácticas que se juzgan perjudiciales por la moralidad convencional;
  • La creencia en la eficacia mágica del ritual, basado en la noción metafísica de que el microcosmo (es decir, el ser humano) es un reflejo fiel del macrocosmo (es decir, el universo);
  • El reconocimiento de que la iluminación espiritual se acompaña de, o proporciona acceso a, una amplia variedad de poderes psíquicos, y un cierto interés en la explotación de estos poderes, tanto para propósitos materiales como espirituales;
  • La comprensión de que la energía sexual es un depósito importante de energía que debe utilizarse con sabiduría para acelerar el proceso espiritual, en lugar de bloquearlo mediante la consecución del orgasmo;
  • Énfasis en la valerosa experiencia de primera mano, en lugar de confiar en el conocimiento de otros.

Por otro lado, se puede considerar que el eje principal sobre el que pivotan la mayoría de las escuelas tántricas es la idea de shakti, el principio femenino de la existencia cósmica, la Diosa. El tântrika o sâdhaka trata de conseguir la ayuda de este principio en su afán por la liberación. Esto se expresa mediante ceremonias externas de adoración (pûjâ) de la femineidad Divina, pero también mediante simbólicos rituales internos, principalmente bajo la orientación del Kundalini Yoga.

Generalmente, se reconocen tres grandes ramas dentro del Tantrismo:

  • Dakshinamârga, o camino de la mano derecha, que constituye la via conservadora y tradicional.
  • Vâmamârga, o camino de la mano izquierda, que ha conducido al Tantrismo al descrédito y la crítica social, especialmente por la práctica del pancatattva, ritual que utiliza elementos tradicionalmente prohibidos, especialmente el intercambio sexual (maithunâ).
  • Kulamârga, el camino de la importante secta Kaula (Kaula Yoga), que puede asimilarse al Kundalini Yoga.

El término Tantra hace referencia también a todo un género de escrituras sagradas del Shaktismo, del Shivaismo y de algunas ramas budistas que contienen todas las enseñanzas necesarias para el crecimiento espiritual y la liberación. Los Tantras hindúes toman a menudo la forma de diálogo entre Shiva y su divina esposa (Devî, Pârvatî, etc.). Los dos textos más conocidos son el Kula Arnava Tantra y el Mahâ Nirvâna Tantra.

Encontrar un alma gemela es casi imposible.

¿No sería mejor crear una?

La Cumbre del Amor Es casi imposible encontrar un alma gemela. La tierra es grande millones y millones de personas y la vida es muy corta. ¿Cómo vas a encontrar a tu alma gemela? sucede pocas veces.

El hombre tiene siete centros. El centro más bajo es el centro sexual y el más elevado es el Samadhi y entre estos dos hay otros cinco centros. Cuando los siete centros de un hombre están en sintonía y en armonía con los siete centros de una mujer, entonces has encontrado a tu alma gemela.

Cada vez que sucede, se siente una unidad absoluta, una unión. Dos personas desaparecen completamente la una en la otra. No hay división en absoluto. Dos personas funcionan como si fueran una sola: dos cuerpos, pero solo un alma. Es una armonía absoluta. Es el amor en la cumbre.

Desapareciendo el uno en el otro Tú debes haber visto el Shivalingam en los templos de Shiva que hay en la India. La energía pura se simboliza por el Lingam y el Yoni por los órganos sexuales masculino y femenino la energía creativa, la energía vital, la energía dela que fluye la vida en conjunto. Las personalidades han desaparecido; es un encuentro de energía pura. Sólo las energías puras pueden disolverse la una en la otra; si tienes una personalidad sólida, ésta va a obstruir la disolución. Sólo las energías puras, líquidas pueden entrar una en la otra y volverse una.

En esta cumbre más elevada en la que coinciden la totalidad de los siete centros, el gozo es permanente. Es orgásmico; es una comunión espiritual. Es un fenómeno místico, es trascendental pero muy poco frecuente. Por debajo de él existe otro encuentro: El encuentro de seis centros. También es algo raro. Es una unión, no es unidad. No es una unión cósmica, mística, sino algo muy cerca de esto, una unión estética, un fenómeno artístico, una experiencia poética.

El primero puede ser comprendido sólo por aquellos que han conocido el Samadhi, el Satori. El segundo puede ser comprendido por los poetas, los pintores, los bailarines, los músicos. En un nivel más bajo se encuentra la unión de cinco centros. No es siquiera una unión; existe la dualidad. Dos personas siguen siendo dos, pero aun así hay gran armonía. Los dos funcionan como si dos instrumentos musicales tocaran en armonía. No hay unión, no hay unidad. Están separados.

Kahlil Gibran lo ha descrito así: “Los amantes tendrían que ser como dos pilares de un templo que soportan el mismo techo, permaneciendo aun así aparte y separados”. Sigue siendo algo hermoso. En el cuarto se encuentran cuatro centros. Dualidad. La armonía ha desaparecido pero hay una gran comprensión mutua, un gran cuidado mutuo. No hay una armonía espontánea, pero debido a la comprensión se mantiene un cierto ritmo. Es una experiencia de gran inteligencia. Uno tiene que estar atento; Si uno no está atento caerá de este cuarto estado.

Luego viene el quinto: el encuentro de tres centros. La dualidad se hace más enfática. Aún hay comprensión pero no es constante: oscila, varía. De vez en cuando surge el conflicto, pero no estropea el amor. Por el contrario, le añade algo, lo hace un poquito más picante. Es una experiencia sicológica. Por debajo está el encuentro de dos centros. Hay una gran dualidad, una dualidad clarísima. Es casi de un cincuenta – cincuenta: Un cincuenta por ciento de comprensión, un cincuenta por ciento de conflicto. Es una experiencia fisiológica.

Existe, aun así, un gran equilibrio debido a este cincuenta por ciento de comprensión y cincuenta por ciento de conflicto. Y, por debajo está el encuentro de un centro. Demasiado conflicto. Pocos momentos de gozo, muy pocos. De vez en cuando, pocos y muy lejanos uno de otro. Aun así ¡vale la pena!. Es una experiencia sexual.

Y, por debajo, en lo más bajo los centros no se encuentran. Éstas son las parejas que tú encuentras. No hay siquiera una experiencia sexual; está incluso por debajo de la experiencia sexual. Es algo más o menos como una masturbación. Es una cierta forma de acuerdo social, económico, político. Es una explotación. Es como un negocio. No es amistad ni enemistad. Es una relación muy formal, una relación que no de ninguna manera es una relación. Tú explotas al otro, el otro te explota a ti. Es una forma de prostitución. Es la posibilidad más fea… pero es lo que está sucediendo en la tierra.

En oriente hemos desarrollado una ciencia: Si no puedes encontrar un alma gemela la puedes crear. Esta ciencia es el Tantra.

Encontrar un alma gemela implica encontrar la persona con la que tus siete centros se encuentran de forma natural. Cuando esto sucede, resulta tremendamente hermoso. Sin embargo es como el relámpago, un fenómeno natural pero no dependiente.

Si esperas que tu alma gemela se encuentre naturalmente contigo, será como esperar por el relámpago para leer tu Biblia. No serás capaz de leer mucho; aparecerá por un momento, pero cuando hayas abierto la Biblia se habrá ido. Por tanto se creó el Tantra.

El Tantra es alquimia: puede transformar tus centros; puede transformar los centros del otro. Puede crear un ritmo y una armonía entre tú y la persona que amas. Es como llevar electricidad a tu casa. Entonces puedes encenderla o apagarla cuando quieras.

Estos siete centros que hay en ti no son otra cosa que centros de electricidad corporal. Los científicos dicen que toda la electricidad que hay en tu cuerpo, si se pone junta, puede utilizarse para iluminar una bombilla de cinco watios. Cuantitativamente no es mucho; cuantitativamente el átomo no es mucho, pero cualitativamente, si explota, contiene una tremenda energía.

Estos siete centros, estos chakras no son otra cosa que nudos en la corriente eléctrica de tu cuerpo. Se les puede cambiar, reagrupar, dar una nueva forma. Dos amantes pueden ser transformados tan profundamente, que todos sus siete centros empiezan a encontrarse.

Tantra es la ciencia para transformar amantes ordinarios en almas gemelas. El Tantra puede transformar toda la tierra. Es uno de los mayores tesoros que sigue ahí, sin utilizar. El día que la humanidad lo utilice, la tierra llegará a resplandecer con un nuevo amor.

Si podemos ayudar a la gente a crecer en tal intensidad de amor, piensa nada más en lo hermoso que puede llegar a ser el mundo. Esta misma tierra puede ser un paraíso. Ahora mismo tú estás en lo más bajo, en donde ni siquiera un solo centro se encuentra con la otra persona. Es imposible si dependes de la naturaleza. Es muy, muy posible si utilizas el Tantra.